MEXICO








Por Marco Antonio Domínguez Niebla

Lo que somos 

Fue una noche para celebrar. Tres juegos, tres victorias. Goleada para cerrar contra un rival menor, Chequia. Pero qué importa. Es uno de esos casos en los que hay que ir día por día. Y al día de hoy, México ha logrado lo que nunca: finalizar una primera ronda con paso perfecto y sin goles en contra. Nada mal para lo que la mayoría esperábamos de este grupo.

Para enmarcar debidamente el hecho, el majestuoso Estadio Azteca como escenario de una de las fechas ya inolvidables para la afición (ni la tan sobrevalorada selección del 86 logró lo que ha conseguido la selección del 2026).

Fue la noche de Mora, el crack de 17 años que con tomar la pelota cambia las posibilidades de un equipo con escasos recursos para ofender. Tocó, impuso el ritmo y filtró balones con la precisión de los grandes. Fue también la noche del adiós de Ochoa con unos cuantos minutos para mostrar el respeto que sobre su trayectoria hay, pese a la sombra del americanismo y sus tantos detractores dedicados a tratar de convencerse de que se trata de un portero más en la historia de México. Los naturalizados al fin han respondido con una selección mexicana: Quiñones y Fidalgo marcaron el segundo y el tercero, porque el primero de los goles mexicanos es otra historia. Es la historia del hijo del Tilón, Mateo, cuya anotación le ha dado a su padre una especie de revancha a través de él, de aquel corte de última hora enviado por Lapuente dejándolo fuera de Francia 98.

Lo que venga es incierto. El primer tiempo y los abucheos al término del mismo, son advertencia del giro que puede sufrir la historia en cualquier momento. En este evento hay tantas posibilidades de rival en la ronda de 32 como tantos resultados sorpresivos, que ser cauto parece ser la mejor opción. Por lo pronto, todo le ha salido al astuto Aguirre. 

¿Sobre reacción de la afición frente a los rivales y el rendimiento de México? Tal vez. Pero quienes somos para jugar el rol de amargo en momentos frente a un resultado que para cualquier país potencia sería cosa menor. No para nosotros.

Sudáfrica dentro

El adversario que mostró tan poco ante México en la inauguración no resultó ser el peor equipo del grupo. Peores fueron Chequia y Corea del Sur. Sudáfrica empató al primero y venció al segundo. El nivel del segundo clasificado es muestra evidente de la calidad del grupo. Su rival en la siguiente ronda está decidido. Se encontrará con Canadá, que perdió con Suiza y parece tocado por la suerte del anifitrión a la hora de mirar su próximo cruce.

Brasil siempre

Sin meter el acelerador, goleada sobre Escocia y liderato de grupo. Vini anotó y Neymar ya jugó. Cuidado con los de Ancelotti, aunque no este Brasil no parezca Brasil.

Al final le ganó el grupo a Marruecos, que apenas pudo vencer a Haití. En ese mismo sector, Escocia espera acontecimientos para descubrir si avanza y va al Azteca contra el anfitrión.