DIARIO HASTA LA FINAL (Día 24)


Por Marco Antonio Domínguez Niebla
Alimaña…
Culebra ponzoñosa, decía una popular canción mexicana. Así fue (por contradictorio que parezca) la heroica selección de la diminuta Cabo Verde.
Los calificativos podrían sonar y ser ofensivos si se toman de manera literal. No pretendo que así sea. Los aplico porque en base a resistir y a reaccionar, siempre siendo amenazantes y verticales (sin dejar de defenderse con orden), los cabo verdianos anularon a la España campeona de Europa hasta empatarle a cero, además de apuntarse un empate a dos que finalmente dejó fuera a Uruguay gracias, en parte, al cuarentón arquero Vozinha.
De repente, como una unidad resistente, se le plantó a la campeona del mundo Argentina y casi la echa, de no ser porque apareció el 10, el de siempre, para hacer un golazo y poner una asistencia precisa. Dos veces estuvo abajo y dos veces reaccionó Cabo Verde ante la albiceleste; la segunda con uno de los tantos más impresionantes (si no el que más) de esta justa.
Messi, con su golazo y su pase de anotación, no fue la nota.
Ahora la nota fue el perdedor. O mejor dicho, el seleccionado que solo metió dos de los cinco goles del juego de dieciseisavos. Se va eliminado, sin embargo Cabo Verde no perdió.




