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Por Fernando Ribeiro Cham

Ana Guevara en el senado, parte I.

Por favor lector, antes de prejuzgar cualquiera de las líneas que seguirán, tómese el tiempo de leer la columna completa, mire que tuve que escuchar las casi dos horas y media de la comparecencia de la titular de la CONADE ante la comisión de juventud y deporte del Senado, para analizar las declaraciones de Ana Guevara y señalar lo que desde mi juicio, mismo que me da mi formación profesional como especialista en materia deportiva, fueron declaraciones verdaderas, parcial o completamente erróneas.

De entrada hay que decir lo siguiente, el lugar común ante el señalamiento a cualquier funcionario de la administración federal, es el de mencionar que el pasado es culpable de que, a seis meses de gobierno, las omisiones sigan dándose, algunas incluso de forma mayor que lo observado en administraciones anteriores. “Estamos recibiendo la caca del pasado”, en palabras de la sonorense.

Iniciemos.

Como si fuera un preámbulo de lo que regularmente acontece, el deporte aparece al final del índice en el Plan Nacional de Desarrollo. El deporte es salud, cohesión social y orgullo nacional, refiere el documento.

Un par de escuetos párrafos señalan a la actividad deportivo como catalizador de las virtudes sociales y factor del tejido que da prosperidad individual y colectiva.

Mención especial el que en el documento rector de la política pública y visión del presidente Obrador, se mencione a la estrecha relación que el poder ejecutivo debe tener con la Escuela Superior de Educación Física y la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos y resalto lo anterior en negritas, porque la titular de la CONADE, persona que el presidente eligió como la máxima responsable del deporte en México, dijo que en nuestro país no hay instituciones de las cuales surjan recursos humanos con conocimiento en metodología del entrenamiento deportivo, que es y aunque suene innecesario escribirlo, la labor de un metodólogo, figura creada de forma conceptual, pero que orgánicamente realiza funciones de análisis y sugerencia de los principios del entrenamiento deportivo, ondulación de cargas, planificación de macros, mesos y microciclos y todo eso que en al menos quince unidades académicas y tantos otros planes de estudios superiores, se contempla dentro de la carga curricular. Hay que “ler” diría un ex secretario de educación.

“No se encontraron evidencia de los trabajos de los metodólogos”. Es difícil afirmar o refutar lo anterior, porque el análisis del entrenamiento deportivo parte también de la observación y contar con una evidencia de ello, sería tan complejo como confiar o no en el relato de un METODO-LOGO (el que estudia un método, en este caso del entrenamiento deportivo) de que observó el entrenamiento de un grupo de deportes, llámese individuales o de conjunto, de pelota o con raqueta o en la división que se desee. Ahora bien, supongo que era sencillo consultar con el entrenador en jefe de una selección, si el metodólogo sugirió adecuaciones o si participó en el diseño del ciclo de entrenamiento en cualquiera de sus fases cronológicas. Así que afirmar que no se encontraron evidencias, desde mi perspectiva es una subjetividad. Mal hicieron los metodólogos, en todo caso, en no escribir en una libretita de apuntes, las observaciones a la carga de los atletas.

Total que la CONADE decidió desaparecer el área metodológica y crear la figura del analista – técnico – administrativo, que si escuchamos detenidamente las declaraciones de la directora, caeríamos en una conclusión, son las mismas funciones que tenía, algunas malamente impuestas, el área de metodología. Le explico. Un metodólogo analiza, pues si, se entiende que quien estudia un método para posteriormente sugerir enmiendas, lo hace de forma racional, analizando. Un metodólogo es un técnico, pues si, y vamos a ponernos quisquillosos, puesto que la academia de la lengua española define a un técnico como “la persona que posee los conocimientos especiales de una ciencia o arte”, de tal suerte que un metodólogo puede definirse como una persona que posee los conocimientos especiales de una ciencia, en este caso el entrenamiento deportivo y sus principios. Por último, un metodólogo es un administrativo, pues no, pero lo era y eso fue parte de lo que no le gustaba a la actual dirigencia de la CONADE y ahora si le gusta pero con otra definición. A Guevara le disgusta que un metodólogo propusiera montos de becas, participaciones a eventos preparatorios y competitivos entre otras cosas, pero ve con buenos ojos que un analista – técnico – administrativo, que como ya expliqué, hace las funciones de un metodólogo, si lo haga.

“Todo el personal que hoy labora en la CONADE…lo primero que hicimos fue solicitarles que acreditaran la profesionalidad de cada uno de ellos. Dentro del programa había personal que trabajaba con atletas y que no acreditó su profesionalidad ni el contar con cédula profesional”

Primero aplaudo y luego me asombro. Aplaudo porque como profesionista siempre estaré a favor de la profesionalización, que es distinto al ser profesional, en la labor de la cultura física y el deporte. Luego me asombro y lo hago porque quien exige y despidió a treinta y cinco colaboradores, no tiene estudios que acrediten una profesión, ni cédula profesional, es más, se tuvo que modificar el marco normativo para su ingreso.

De la afirmación de Ana Guevara me quedan diversas dudas. ¿Con qué elementos se acreditaba una profesión? ¿Hay algún reglamento o una disposición interna que fije un piso académico para los técnicos que laboran para CONADE? ¿Es coherente exigir una cédula, cuando la dependencia ha promovido por años y administraciones el paso del empirismo al semitecnicismo a través de un modelo de capacitación y certificación? ¿En qué áreas y hasta qué niveles existe este criterio de exigencia? ¿Cree que solo los técnicos que trabajan con atletas deben contar con cédula o también los administrativos de las entidades deportivas? ¿Estaría dispuesta a apoyar una iniciativa que fomente la profesionalización en el cargo de la dirección general, como aquella que se presentó hace una legislatura y murió en el frío de la indiferencia y el tortuguismo legislativo? Muchas dudas.

“Tenemos que ir en búsqueda de ese nuevo talento. El entrenador maneja de que hay que esperar a que el atleta madure…entonces tenemos ejemplos como el de Paola Espinosa y Dolores (Hernández). Una tenía 14 años, entonces yo les digo, explíquenme en dónde quedó lo de la madurez”. Quizá si no hubiera despedido a los 35 especialistas del método de entrenamiento y sus principios, Ana conocería al día de hoy la diferencia entre un deporte de iniciación temprana y uno en el que rendimiento de las capacidades físicas condicionales y coordinativas, además de las volitivas, están directamente ligadas en proporción a la edad cronológica. El consumo máximo de oxígeno, el desarrollo de la coordinación óculo manual son factores que inciden en el rendimiento deportivo y que dependen en gran medida de la maduración fisiológica del atleta. En este enlace https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4547120/ podrá encontrar un interesante estudio sobre la especialización deportiva temprana, la relación con lesiones en tejido óseo y la complejidad en ejercicios de repetición con un grado alto de técnica mecánica.

“Tampoco se creó o se siguió la escuela para entrenadores”. Se han creado y han seguido. A continuación una lista de algunos programas de estudio en México, cuyo perfil de egreso propicia laborar en el área del entrenamiento deportivo.

  • Licenciatura en entrenamiento deportivo, ENED.
  • Licenciatura en ciencias del ejercicio, UANL.
  • Maestría en actividad física y deporte con orientación en alto rendimiento deportivo, UANL.
  • Licenciatura en entrenamiento deportivo, Universidad de la Salle.
  • Licenciatura en administración y entrenamiento deportivo, Universidad de la Salle.
  • Licenciatura en actividad física y deporte, UABC.
  • Licenciatura en ciencias del ejercicio, Universidad del futbol y ciencias del deporte.
  • Licenciatura en educación física, recreación y deporte, UNID.
  • Licenciatura en educación física y ciencias del deporte, UAS.
  • Licenciado en educación física, UACH.
  • Licenciatura en ciencias del deporte, UAEM.
  • Especialidad en entrenamiento y desarrollo del rendimiento deportivo, UAEM.

La lista de programas de estudios es mucho mayor y en todos los casos se especifica que dentro del perfil de egreso está la capacidad del recurso humano de planificar, ejecutar y evaluar el proceso del entrenamiento deportivo. Contrario a lo afirmado por la directora de la CONADE, hoy son más los programas académicos de los que surgen profesionistas con la capacidad de ejercer como entrenadores.

Ha concluido la primera hora de la comparecencia. Los legisladores que llamaron a la titular de la CONADE se han limitado a solicitar una u otra gestión, desear un bienestar mayor en el deporte mexicano y en poquísimas ocasiones han cuestionado. Siguen viendo a la corredora que fue y no a la funcionaria que es.

Nos leemos en una segunda parte.

*El autor es Licenciado en Actividad Física y Deporte por la UABC. Fue responsable de deporte asociado en el Instituto del Deporte de Baja California. En la actualidad encabeza la coordinación de educación física en el Sistema Educativo Estatal. También preside el consejo directivo del Salón de la Fama del Deporte de Ensenada.

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