RÉPLICA

Por Fernando Ribeiro Cham
Por quién no votar
Rapidito, rapidito porque quedan horas para elegir. La cosa está muy sencilla. Si usted vota por Claudia Agatón, estará validando su gestión como diputada, caracterizada por aprobar los recursos más bajos para el deporte bajacaliforniano de los últimos años, pero también le estaría dando su confianza a una mujer que validó la violación a la ley estatal de deportes, cerrando los ojos ante un nombramiento ilegal a David González. Agatón no ha propuso en tres años ni una sola iniciativa sustancial en materia deportiva. No solo eso, ante las evidencias de anomalías en el INDE, compras a sobreprecio, adjudicaciones directas con documentos apócrifos o tantas otras acciones, Agatón y los aliados de MORENA, han sido cómplices al omitir una comparecencia inmediata que esto supondría.
El deporte bajacaliforniano ha sido presa de la improvisación, la ineficiencia, el desconocimiento y la intolerancia de quien llegó sin cumplir con la ley. Pero de qué sorprendernos si hoy hay diputadas que se dicen indígenas, mientras su chofer conduce la suburban del año y ella atiende un par de llamadas desde el iphone 12 pro. Hoy todos dicen ser kiliwas o triquis y si la norma dijese que para ser candidato se hubiera tenido que comprobar su ascendencia nórdica, no faltarían los candidatos con raíces en Estocolmo o Copenague. Cínicos, ruines y corruptos. Entiendo que los domingos son de balón, silbato, correr, pero mañana, deberíamos hacer valer nuestra profesión y mandar a la fregada a quienes ningunearon nuestro quehacer cotidiano.
La gestión del INDE ha sido desastrosa. Ver las condiciones del Centro de Alto Rendimiento, el pasto crecido, los campos olvidados, la alberca averiada. La decadencia apoderada de lo que fuese sede de eventos internacionales, albergue de campeonatos nacionales, panamericanos, mundiales, lo más selecto para resumirle. Hace un par de semanas los deportistas vivieron en el limbo de quien solo por la presión político – electoral, tuvo que dar marcha atrás a la irracional decisión de no asistir a eventos deportivos nacionales.
Me pregunto si el desánimo, la frustración y el enojo que por muchos meses vivieron los gimnasios y centros de instrucción física, ante la insensibilidad de gobiernos municipales y el propio estatal, se traduce en votos. El cierre sin justificación técnica que lo hubiese sostenido, las no pocas veces en las que la autoridad sanitaria dejó plantados a los propietarios, la cantidad de exigencias a este giro, contrarias a las flexibilidades de otros de mayor afluencia y el dejarlos en el último eslabón de la cadena de aperturas, fueron penitencias constantes para muchos que incluso tuvieron que cerrar de manera permanente o vender gran parte de sus bienes.
Solo 3 de cada 10 posibles votantes, eligen a quienes habrán de gobernarnos. Eso es raquítico, penoso.
Sé que en este proceso la materia deportiva estuvo ausente. Es triste constatar que se cayó de nueva cuenta en lo mismo de siempre, el torneo apadrinado, el “vamos a apoyar a los deportistas”, los reconocimientos por no se sabe qué de parte de sabe quién. Con todo lo anterior, que algún motivo nos lleve a la casilla. Es momento de decidir. Si es deportista, entrenador, propietario de un gimnasio, vote por quien desee, pero no lo haga por quien le ha dado la espalda.




