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Por Manuel Montalvo 

De entrenadores a entrenadores.

¿Los valores del deporte deben estar por encima de ganar?

¿Es más importante perder, disfrutar del compañerismo y generar una amistad, que ganar a costa de “todo”?

¿Sabe bien ganar, cuando tu equipo está integrado por 15 jugadores “top” y el resto de los equipos, está integrado por jugadores de “nivel medio”?

¿Tú formaste a los jugadores? ¿O están contigo porque fuiste el mejor postor?

En las Ligas Infantiles, es muy común que ciertos equipos le meten 11 goles a su rival, incluso más. ¿Los entrenadores disfrutan ganar así? ¿Es parte de la formación?

¿Acaso José Mourinho, Josep Guardiola o Carlo Ancelotti serían capaces de hacer campeón a los modestos Crystal Palace, Éibar o a los Leones Negros de la UDG, o algún otro equipo de medio pelo?

Bueno para dirigir, como ejemplo, el ingeniero Manuel Pellegrini, mantiene un excelente palmarés con equipos grandes como el River Plate, Real Madrid o Manchester City, pero también demostró que es un experto para sacarle el máximo rendimiento posible a un jugador de “nivel mediano”; vean los éxitos que tuvo con equipos modestos como O´Higgins (Chile), Villareal o Málaga, equipos “que no le ponen a la bola”.

Quiero ver un día a Mourinho dirigiendo al Villareal de Giovanni Don Santos. Antes muerto que sencillo. Pero bueno, no nos desviemos del tema. El punto central de la columna, es sobre la verdadera chamba del entrenador y me enfocaré nuevamente en el futbol infantil. Hay que respetar los derechos del futbolista. Llevo varios días asistiendo a los partidos de nuestra Liga Infantil y me ha tocado ver muchos (pero bastantes) padres de familia que incitan, presionan y les gritan a sus hijos para que estos den lo mejor, y obviamente, para que ganen. Olvidándose que uno que otro compañero de su hijo y algunos “pequeños” del equipo rival, tienen serias limitaciones. Es normal que se produzcan goleadas en estas categorías, pero lo que es incomprensible y antideportivo, es la humillación de un equipo a otro. El entrenador y los jugadores del equipo perdedor, lejos de sacarle provecho a una derrota, le quita las ganas de jugar a este deporte.

El futbol infantil de Ensenada, ¿En manos de quién?

Ganar está bien, pero no entiendo porque dejar mal al otro equipo con tantos goles. Hay que hacer algo, ser más humilde y ponernos en el lugar del rival. Son niños que están formándose, tienen que aprender a respetar. En algunos países de primer mundo y que son potencia en materia de futbol como Alemania, España y Brasil, en el futbol infantil no hay tanta exigencia de ganar como en las ligas juveniles o mayores. Los equipos deben estar orientados por entrenadores capacitados, sí, pero que también promuevan los valores: juego limpio, disciplina, obedecer las normas, aprender a perder pero también a ganar.

El mayor problema en los deportes infantiles organizados son los adultos que quieren competir a través de los niños. No se trata de desarrollar mejores atletas, sino desarrollar mejores niños.

Y me di cuenta de muchas situaciones que no son propias de una formación integral. El entrenador del equipo ganador les impulsa tanto a ganar que olvidan de pronto divertirse y que lo importante, es participar. Observe que en algunos equipos, hay muchos niños que solo se pasan el balón entre ellos y no a los demás “porque son malitos” o “les caen mal”. La pelota es de todos y hay que llevarse bien para ser un buen equipo. Tampoco pueden pretender jugar como profesionales, pero vamos ¿Y los demás qué?

Propuestas hay varias. Si van metiendo muchos goles, pues que cambien a los jugadores para los que están sentados en la banca también jueguen. En lugar de jugar con 11, saquen a uno o dos jugadores y pónganle nuevos retos a sus dirigidos. Jugadas de un toque, o de dos, traten de meter goles solo con la cabeza, algo que nivele las acciones del encuentro. No teman. Innoven. No fastidien al contrario, incluso, que sancionen al entrenador por humillar.

Y para los papas, deben tener cuidado con no confundir al niño al contradecir las indicaciones del entrenador (del buen entrenador, claro). El rol del papa, es simplemente asistir al partido, expresar su apoyo emocional y logístico (transportar al niño al partido), alentar a los suyos sin caer en críticas hacia los rivales, árbitros o compañeros, llevar algún refresco; ser buena influencia, no el primer obstáculo del jugador.

Dejen que los niños simplemente, jueguen.

“Pero quién sólo presume de fútbol, ni del fútbol sabe”. –Cesar Menotti

Saludos a todos.

MMC

Manuel Montalvo Chávez Director General de Ensoccer. Licenciatura en Mercadotecnia en UNID Ensenada. Como Director Técnico de Fútbol, 3 veces Campeón Nacional representando a Baja California; participación en Spain Cup en Madrid, España; Nike Cup en Seattle, EE.UU; Clínica Deportiva en Lima, Perú.Desempeñó funciones en el Fútbol Profesional de Visor, Secretario Técnico y Presidente con equipos como Xoloitzcuintles de Caliente, Cruz Azul,  Cd. Obregón (2da División) y CF Diablos de Ensenada (3era División). Resultado de su inquietud por la comunicación de ideas, está por lanzarZoKo Agencia Creativa, su propia firma dinámica de Marketing y Publicidad.
Manuel Montalvo Chávez
Director General de Ensoccer. Licenciatura en Mercadotecnia en UNID Ensenada. Como Director Técnico de Fútbol, 3 veces Campeón Nacional representando a Baja California; participación en Spain Cup en Madrid, España; Nike Cup en Seattle, EE.UU; Clínica Deportiva en Lima, Perú.Desempeñó funciones en el Fútbol Profesional de Visor, Secretario Técnico y Presidente con equipos como Xoloitzcuintles de Caliente, Cruz Azul, Cd. Obregón (2da División) y CF Diablos de Ensenada (3era División). Resultado de su inquietud por la comunicación de ideas, está por lanzarZoKo Agencia Creativa, su propia firma dinámica de Marketing y Publicidad.