Pelotero Jorge Guzman, poder nacional con sello ensenadense

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ENSENADA, Mexico.- Jorge Esteban “Negro” Guzmán Acosta estableció de manera definitiva su carrera profesional durante 2011 al convertirse en uno de los jugadores más cotizados de los circuitos de verano e invierno, gracias a su poder.

Entre sus credenciales, el zurdo de San Antonio de las Minas, presentó los 58 cuadrangulares disparados para distinguirse como uno de los máximos bombarderos en el mundo.

El “Negro” fue campeón jonronero de la Liga Mexicana de Verano defendiendo los colores de Rojos del Águila de Veracruz al descargar 39 en temporada regular y cinco en postemporada.

En el invierno, como integrante de Águilas de Mexicali, pegó 14, uno de ellos en playoffs.

Sus actuaciones le permitieron formar parte de las selecciones de México, tanto en Juegos Centroamericanos como Panamericanos.

Inicios

El toletero, nacido el 28 de noviembre de 1983, tuvo su primer acercamiento con el beisbol a los cinco años bajo la supervisión de su padre, David Guzmán.

“En la Casa Hogar “Estado 29” me enseñó a jugar mi papá, era demasiado exigente pero gracias a Dios y a él ahora estoy aquí”, indicó.

Su trayectoria infantil la cumplió en la Liga Industrial Comercial (IC), organismo en el que se presentó con Delfines, escuadrón dirigido por Marco Rosales.

A los 14 años, el scout Eduardo Valenzuela lo firmó para enrolarse con la organización de Saraperos de Saltillo.

“En mi debut quebré mi primer bat de madera y luego estuve tres meses entrenando en Saltillo en la Liga Invernal”, recordó.

De la Academia del Carmen en Monterrey, Nuevo León, y de ahí pasó a la Liga Rookie, circuito en el que se proclamó campeón jonronero con sólo tres cuadrangulares.

En su deambular buscando establecerse, tuvo participación en la Liga Noroeste de Nayarit donde “estaba bateando muy bien, iba a Juego de Estrellas”, sin embargo, una ocasión en la que “me visitan mis papás, no les gustó donde me tenían y regresé a la casa”.

Luego de una breve estancia en el puerto, se enroló con Magdalena, sucursal de Saraperos de Saltillo en la Liga Norte de Sonora.

“Batallé entre tres y cuatro años por que no me querían subir debido a la edad”, mencionó Guzmán Acosta.

En 2002, “me quisieron vender muy caro a Arizona” y al no concretarse su paso a la organización de Grandes Ligas, se quedó en Ensenada con el equipo Panteras, donde permaneció tres años.

Después de librar el obstáculo, retomó su relación con Saraperos para tener su primera experiencia en la Liga Mexicana de Verano.

Posteriormente, reforzó y aportó su poder en la coronación a Membrilleros de Magdalena en la Liga Norte.

“El siguiente año es el primer completo con Saltillo y conecté seis jonrones con 48 producidas”, sin embargo, al siguiente calendario no logró la titularidad, ya que Mario Valenzuela se recuperó de una lesión que lo marginó de la campaña anterior.

El “Negro” Guzmán siguió recorriendo diamantes con Olmecas de Tabasco y Petroleros de Minatitlán.

Prestado en Tabasco disparó 12 tablazos de vuelta entera y después, con Minatitlán, ya como cuarto bat, “me operaron de la rodilla derecha” y así se detuvo lo que lucía su mejor campaña ofensiva.

“A un mes de finalizar la temporada cerré fuerte y alcancé a pegar nueve o 10 cuadrangulares”, refirió.

El destino llevó de nuevo al orgullo de San Antonio de las Minas a Olmecas, aunque en esa ocasión “no me quiso el manager Luis de los Santos”.

Paraíso veracruzano

La fortuna dio un giro radical en 2010 producto de la intervención de las directivas de Rojos del Águila de Veracruz y Águilas de Mexicali, escuadrones en los que el ensenadense se ha afirmado como ídolo de las aficiones.

Jorge Guzmán ha respondido a la confianza al desaparecer 61 pelotas del otro lado de la barda y empujar 162 anotaciones.

En la Liga Mexicana del Pacifico, con Águilas de Mexicali, acumula 25 leñazos de cuatro esquinas en dos años.

La base del éxito, consideró, “es mi trabajo, mi concentración; como jugador vas madurando, seleccionando pitcheos, aprendes a batear por todo el campo”, además, “me he mantenido libre de lesiones”.

“Estoy en una etapa en la que si no maduras no puedes ser estrella en Liga Mexicana”; comentó.

Entre los elementos que han colaborado a sus fructíferos años son sus coequiperos en Veracruz, Víctor Díaz, quien “me ayudó mucho a batear”, y Jailen Pegueiro, “un pitcher muy observador, cada que fallaba en un turno me decía lo que hacía mal”.

“Estando bien con Dios y la familia todo puede suceder”, indicó, al tiempo de ponderar a “Águila de Veracruz y Águilas de Mexicali, organizaciones serias a las que es un gran orgullo pertenecer”.

Juegos Panamericanos

En Guadalajara, “no se dio la medalla, estuvimos fajados, ganamos los tres primeros juegos y pensé que teníamos la medalla”.

Pese al mal resultado colectivo, el ensenadense pegó un vuelacercas con dos a bordo en la semifinal que México perdió 5-3 ante el representativo de Canadá, ganador del oro.

En 2010, Guzmán fue medallista de plata con la selección mexicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez.

Futuro

Jorge Esteban Guzmán Acosta,se encuentra en busca de una oportunidad en Japón o Corea.

“Si Dios quiere este año se da, incluso podría ser Grandes Ligas donde hay varios equipos interesados”, no obstante, “está casi hecho el contrato en Japón”, adelantó.

“Espero empezar mejor que el año pasado para que se abran más puertas”, de ser así, “al mes o mes y medio de iniciar Liga Mexicana me arranco al beisbol de Asia”.

Águilas en la orilla

Tras sucumbir en semifinales ante el ahora bicampeón Yaquis de Ciudad Obregón, Jorge Guzmán comentó que su rival “es un gran equipo, que hizo el beisbol chico: tocar la bola, mover corredores…”.

En el caso de los mexicalenses, “faltó que batearan los grandes ligas, coraje deportivo, teníamos el mejor pitcheo de la Liga y falló a la hora cero, no se dio, esperemos el próximo año una Serie del Caribe”.

Al terminar la actuación de su equipo en la serie de playoffs, Guzmán recibió invitación para enrolarse con Águilas Cibaeñas, escuadrón dominicano que disputará la Serie del Caribe 2012.

Iker Franco

El “Negro” Guzmán expresó su respeto hacia el también ensenadense Iker Franco, receptor de Ciudad Obregón, por su trayectoria en el profesionalismo.

“Mis respetos para el paisano, donde nos encontramos hablamos, tenemos una gran amistad y él dio batazos importantes que les dieron un ánimo extra a sus compañeros para sacar la victoria”, opinó.

Familia

El apoyo de la familia, en específico de sus padres Deborah y David, ha resultado determinante para los logros del slugger que vio acción en más de 200 encuentros en 2011.

“Cada juego me marcan mis padres y mi tío Jorge Guzmán, quien está pendiente de que vaya al gimnasio”, concluyó.