BOXEO Y MMA

Omar Aguilar ya luce su cinto juvenil del CMB, el primero de los varios que pretende

Omar Aguilar con su cinturón del CMB/Alejandro Zepeda




Ensenada, Baja California.- Omar Aguilar regresó con el cinto por el que fue a Tijuana, el juvenil super ligero del Consejo Mundial de Boxeo.

También ha vuelto a su natal Ensenada con mayor prestigio.

Su triunfo, por nocaut en el primer round sobre el invicto venezolano Francisco Cuadrado, fue espectacular y convincente.

Pese a lo prematuro del resultado, el “Pollo” no dejó lugar a dudas sobre el puesto que ha construido a lo largo de un par de años como promesa del boxeo nacional, bajo la rúbrica de Zanfer.

Pero el peleador de 20 años sabe que “esto apenas es el comienzo”.

“Tengo los pies en la tierra. No me agrando”, dijo en su retorno al gimnasio que dirige su padre y entrenador Omar Alejandro Aguilar en el fraccionamiento Pórticos del Mar de Ensenada.

“Seguiré entrenando, esforzándome, porque esto todavía es nada, sólo un logro juvenil, un derivado de título del mundo, pero me falta mucho por aprender, pelear contra gente de más calidad, parte de un proceso. Se empieza gateando, caminando y luego corriendo. Es poco a poco”, reconoció.

Por lo pronto, la primera oportunidad de hacerse de un campeonato internacional la solventó con autoridad en la Academia Zonkeys de Tijuana.

“La pelea en su brevedad fue buena. Estaba conectando buenos golpes y él también me conectó pero no me puso mal, y en cuanto lo pude agarrar, se fue”, relató en referencia al nocaut registrado a dos segundos del primer campanazo.

En cuanto al desarrollo del combate, agregó: “Lo sentí fuerte (a Cuadrado), tapé salidas, hubo intercambios donde me conectó pero me sentí bien, le conecté volados y lo vi trastabillar, se le doblaron las piernas y fui por él, cuidándome de su cruzado de derecho, hasta que le conecté el volado de izquierda a la mandíbula”.

“Pensé que lo podía salvar la campana pero estaba mal y se dio el resultado”.

Lejos de sentirse presionado por la posibilidad de ganar un campeonato, dijo que viajó “más motivado”.

“Quería este título y confiaba en mí, sin menospreciar a mi rival. Lo que no pensé es que acabaría en el primer round”, admitió.

Omar Aguilar alterna sus estudios de Ingeniería Industrial en la Universidad Autónoma de Baja California, Unidad Sauzal en Ensenada, con el trabajo preparatorio a sus ya 14 combates, todos ganados, 13 por nocaut.

“Voy a la universidad por las mañanas, de nueve hasta las tres. Es pesado pero quiero estudiar, ser alguien preparado porque no hay nada seguro en esta vida, y estoy echándole ganas. La semana pasada no fui a la escuela y esta semana ya me toca reponer todo”, indicó.

El entorno familiar en el que trabaja, con su padre como entrenador y su madre como responsable de sus atenciones, es completado por su hermano menor, Rubén, también prospecto programado este fin de semana por Zanfer.

“Me alegro por él, hacemos las cosas juntos y estaré el sábado a apoyarlo a Tijuana, ayudándolo en lo que sea; está aprendiendo y mejorando. Es muy importante el apoyo de mis padres por los valores que nos han brindado”, comentó.

También destacó el resto de su equipo de trabajo con Tony Pérez, Raúl Robles y Marco Apodaca.

Omar Aguilar pretende cerrar 2019 con una pelea más.

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