LA COLUMNA
Por Marco Antonio Domínguez Niebla El nombre que falta El principio de la historia pocos quieren voltear a verlo, si...

Por Marco Antonio Domínguez Niebla El nombre que falta El principio de la historia pocos quieren voltear a verlo, si...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Esa historia yo sí me la sé Siento que esa historia me pertenece, que es...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla ¡Gracias! Llegas tarde. Prefieres llegar tarde. Temprano para qué con tal gentío. El primer y...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla ¡Luces, cámara…! Su presencia en el lugar tiene un motivo. Disciplinado, recibe instrucciones del camarógrafo....
Aprendiendo con don Agustín La euforia puede escucharse. Y se escucha a varias cuadras de distancia. Unos metros más, ya...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Apagones, suspicacias y fiesta El equipo de casa pierde por nueve carreras. La pizarra marca...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla El monstruito y los niños Tiene buen lejos. A cierta distancia, apantalla. Luego, las cosas...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Atmósferas Es la atmósfera de siempre. De chiquillos sudorosos. De hambre. De quiero ser alguien...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Por los de rojo Veo la boleta. No hallo cuál de esos nombres marcar. No...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla ¿Y el olímpico? Cuentan, traumados como quedaron, muchas cosas de él. Cuentan, mentirosos, que le...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Caminando Camino. Voy de memoria. Conozco todas las calles. Jamás me perdería en esta ciudad....
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Inspirador Él mismo cuenta que la pierna quedó hecha un desastre, prensada por horas, prisionera...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Historia en una manzana El futbol. Siempre el futbol como primer gran recuerdo, como la...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Normativos, legales y preocupados El ambiente es de preocupación. Nervios. Todos puntuales, a las siete....
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Pá Lo vi como siempre: recostado de lado sobre su cama, leyendo, el televisor encendido...
Por Marco Antonio Domínguez Niebla Disculpe usted, ¿está el señor? Justo eran las once y veinte cuando crucé como todos...